Si has recibido un burofax reclamando el uso indebido de una marca, no entres en pánico. Aquí te explicamos qué significa, cómo responder y qué errores evitar legalmente.
Un burofax legal puede poner en pausa tu proyecto si te acusan de usar una marca registrada. Pero no todo está perdido: te explicamos cómo actuar, tus derechos y por qué el silencio puede jugar en tu contra.
Recibir un burofax por conflicto de marca puede ser desconcertante.
Tal vez acabas de lanzar tu marca, estás empezando a posicionarte, y de pronto te llega un aviso formal de otra empresa que te exige dejar de usar tu nombre, logotipo o dominio.
¿Qué significa exactamente ese burofax? ¿Es una amenaza legal? ¿Debo hacer caso? ¿Estoy en peligro?
La buena noticia es que no todo burofax significa que estás obligado a ceder. Pero sí es importante saber cómo reaccionar para evitar consecuencias legales innecesarias.
¿Qué es un burofax y por qué lo usan en estos casos?
Un burofax es un medio legal para enviar comunicaciones de forma fehaciente y con acuse de recibo.
Se utiliza en conflictos de marcas para notificar al presunto infractor que:
- Está usando una marca registrada sin permiso
- Su marca es demasiado similar y puede generar confusión
- Debe cesar el uso en un plazo determinado
- Se reserva el derecho de tomar acciones legales si no lo hace
Suele ser el primer paso antes de iniciar una demanda, y también una forma de demostrar que se ha advertido formalmente al receptor.
¿Por qué lo has recibido tú?
Puede deberse a varios motivos:
- Tu marca se parece fonética o visualmente a otra ya registrada
- Estás usando un nombre comercial o dominio similar en el mismo sector
- Has registrado una marca sin saber que ya existía algo parecido
- Has comenzado a hacer publicidad, vender o posicionarte digitalmente con un nombre en conflicto
Y muchas veces, el conflicto surge sin mala intención: simplemente no se hizo un análisis de viabilidad legal antes de lanzar la marca.
¿Qué no deberías hacer?
- No lo ignores.
Aunque no sea una demanda formal, ignorar un burofax puede jugar en tu contra si el caso escala a juicio. El silencio se puede interpretar como pasividad o aceptación. - No respondas por tu cuenta.
Evita responder sin asesoría legal. Una mala respuesta puede dar pie a más acciones legales o a admitir algo sin querer. - No entres en pánico.
No todo burofax lleva razón. A veces las empresas lo envían como medida preventiva o intimidatoria, sin tener un caso fuerte detrás.
¿Qué deberías hacer?
- Analiza el contenido con calma
Lee detenidamente:
- ¿Quién lo envía?
- ¿Qué marca reclama?
- ¿En qué clase está registrada?
- ¿Qué te exigen (cese, retirada, indemnización)?
- ¿Hay plazos indicados para responder?
- Revisa si la marca está registrada
Comprueba si la otra parte tiene realmente registrada la marca que reclama y en qué clases.
Puedes hacerlo en la OEPM (España), EUIPO (Unión Europea) o WIPO (internacional).
Una marca solo está protegida en las clases para las que fue registrada.
- Evalúa tu situación
Con ayuda profesional, analiza:
- ¿Tu marca está registrada o en proceso?
- ¿Hay riesgo real de confusión entre ambas marcas?
- ¿Están en el mismo sector o actividad económica?
- ¿Quién usó la marca primero?
Este análisis puede determinar si hay base legal para defenderte o si conviene negociar.
- Responde con asesoramiento legal
Lo ideal es que un experto en propiedad industrial redacte la respuesta. Dependiendo del caso, puedes:
- Rebatir la reclamación
- Proponer una coexistencia o acuerdo
- Negociar un cambio de nombre progresivo
- Aceptar el cese, si hay riesgo alto
Lo importante es no improvisar ni asumir culpas sin análisis previo.
¿Qué puede pasar si no haces nada?
Si no respondes y sigues usando la marca, la otra parte puede:
- Iniciar un procedimiento de oposición si tu marca está en trámite
- Presentar una demanda judicial por infracción de marca
- Solicitar el bloqueo de cuentas, dominios o productos en plataformas digitales
- Exigirte indemnizaciones por daños
Y aunque todo eso no ocurra de inmediato, el riesgo legal queda abierto mientras no se resuelva.
¿Y si no tienes la marca registrada?
Aún puedes defenderte si:
- Has usado la marca antes que la otra parte (uso previo)
- Tu marca es claramente distinta o no hay confusión
- Estás en otro sector, sin competencia directa
Pero es más difícil si no tienes registro. Por eso, la mejor estrategia es siempre preventiva: registrar tu marca desde el inicio.
En resumen
Recibir un burofax por conflicto de marca no significa que todo esté perdido, pero sí debes actuar con rapidez y estrategia.
Analiza el caso, busca asesoría legal especializada en propiedad industrial y responde con argumentos sólidos.
No es el momento de improvisar ni de hacer suposiciones.
En ALVAMARK: Patentes y Marcas, te ayudamos a evaluar la reclamación, revisar tu marca y preparar una respuesta legal que te proteja.
También te asesoramos para evitar este tipo de conflictos en el futuro, con un registro preventivo y vigilado.
¿Te ha llegado un burofax o sospechas que tu marca puede estar en conflicto? Escríbenos y lo revisamos contigo en menos de 48 h.